Archivos para 'Muerte'Categoría

Carente de toda percepción

Diciembre 31, 2008

Y no es por razones de nostalgia, solo que, a veces, no podemos evitar sentirnos así. Esa cosa en el estómago, ese pensamiento en la luna, esos ojos mirando un punto fijo, real superficialmente, pero falso, nos miramos a nosotros mismos tan solo ¿Qué podemos hacer? Nada, en absoluto. A veces quiero tocar las estrellas, saltar e intentar ver qué tan lejanas están, para usar una escalera y bajarlas con cuidado, sosteniéndolas tan solo con mis delgados dedos. No resulta tan incoherente si me lo sueño y, al menos en mi mente, lo experimento. Mis últimos sueños, mezclados con mis pensamientos, solo me han atormentado; me han hecho llorar porque todo eso es tan inevitable, que no me extrañaría abrir la puerta y nunca volver a entrar. Al respecto, nada que se pueda hacer. Miro un punto fijo, y no es un punto fijo, es mi mente. Hoy no camino, lo hace mi mente; hoy no me muevo, lo hace mi pensamiento; hoy no siento, mi mente piensa y concluye que debe sentir ¿Una sensación kantiana? Si acaso esa expresión tiene algo de sentido… quizá.

Seré feliz

Diciembre 7, 2008

Por un momento de mi vida, haciendo una pausa y hasta que pueda regresar a mis labores, me esforzaré por ser feliz. He decidido matar algo que nunca debió surgir y que ni siquiera existió. Darle muerte, destruirlo por completo y olvidar, porque no puedo hacer otra cosa. Y sí, te parezca o no, voy a ser feliz; esta vez cambiaré la balanza, ya te di gusto, ya distraje tus penas, ya disfrutaste de mis desdichas; ahora yo disfruto de la tragedia de olvidarte. Eras una gangrena y tuve que amputarte de mis pensamientos. Y repito lo que te dije, eres lo peor que me ha pasado (y créeme que no exagero).

Puedes quedarte con tu cuento de hadas, pensando que pronto descubrirás a tu doncella, porque yo intenté serlo, toqué a tu puerta, la abriste y me la cerraste en la cara ¿Acaso creías que yo siempre iba a estar esperando a que no tuvieras una mejor opción? ¿Creías que yo iba a estar ahí siempre? Te equivocaste, pensaste mal. Alguna vez te lo dije y sentiste seguridad. Ahora no estoy ¿Qué piensas hacer?

Alguna vez te dije que tenía ojos solo para tí. Adivina, estoy perdiendo la vista ¿no habías notado que cada día veía menos? Ni siquiera en eso te fijaste; y ni se diga de mi memoria. Porque no, yo no estaba jugando, yo no quería molestarte, yo te quería en serio; pero tu no, nunca fue así, y una noche simplemente me borraste de tu mente con naturalidad tal que siento que todo mi tiempo contigo fue tiempo perdido porque, por un instante y ante una suave insinuación, me olvidaste por completo.

De ahora en adelante seré feliz, me esforzaré por serlo, a mi manera y a mi agrado, porque siempre supe que pude no conocerte y caí en el error de hacerlo, incluso en contra de mi voluntad. Solo puedo decirte que, en este juego que tanto intentabas ganar, tu jugadora más fiel te ha abandonado y ten por seguro que, con irme, ya perdiste.