Archivos para 'enferma'Categoría

En mi propia confidencia

Marzo 22, 2008

Anoche, intentando dormir y tratando de apaciguar mi mente, vinieron a mi cabeza cuantas cosas he pasado en los últimos días, y fue muy curioso porque, a pesar de ciertas incomodidades, no podía dejar de sentirme bien por haberlas vivido, seguramente mi mente no estaba muy consciente pero, entre tanto que supuse sufriría, al final terminé haciendo tregua con mi conciencia y me dejó tranquila, espero que al menos lo haga por un tiempo.

Sé que resulta difícil, en muchas ocasiones, sobrevivir a todas aquellas cosas que no puedo dejar a un lado y que no logran hacerme pasar un buen rato, pero qué va, si siempre habrá algo que dañe los buenos momentos. Mi pasión, mi sentimiento, mi cuerpo, todo estuvo, después de mucho tiempo, pasivo y tranquilo; al parecer todas esas cosas que me atormentan dejaron de hacerlo para convertirse en pequeñas punzadas en mi cabeza que irritan mis pensamientos.

Y no me alegra mucho porque al final, todo eso que alcanzaba a sentir, así implicara dolor, era satisfactorio para ese lado de mi cuerpo que siente que las cosas estarían mejor con un corazón que palpite con razón justificada y no con imaginarios imposibles. Debe ser porque luego de tanto hablar, de exceder mi propia confianza y acceder a la suya de una manera tan impresionante logré, como no hacía mucho tiempo, comprender la naturaleza de todas esas sensaciones que no escapan de nuestros propios comportamientos. Un silencio, un consejo, una pregunta y luego, si tienes suerte, dormirás en casa.

El reloj se sigue moviendo, y asumo que el resto del universo hace lo mismo, ya era tiempo de sobreponerme a todo aquello que explotaba mi razón y me hacía entender que hay algo que me falta y que necesito ¿Que si estoy enferma? ¿De nuevo? Imagínese que si.

Desde aquí para tí

Febrero 25, 2008

Me causa algo de curiosidad el hecho de que cada vez que escribo aquí soy motivada básicamente por el sufrimiento, aunque pensándolo mejor, gran parte de mi tiempo estoy sufriendo por algo, así que no me debería extrañar. La cosa es que hoy no va a ser la excepción. Estoy algo mal, qué digo mal, si ni siquiera me siento cómoda, mi garganta está tan irritada que pareciera que hubiera comido arena o algo así, y ese estado no me motiva ni un poquito para cumplir con mi deber, sin embargo estoy haciendo el esfuercito, qué más da, todo sea por cumplirle a la sociedad, si es que a ella le interesa.

Hace poco, luego de un intempestivo viaje, me encontré con algo que no había visto mucho tiempo, y me sorprendí, porque luego de mucho tiempo, la estructura que visitábamos una vez a la semana ya estaba dando señas de deterioro, era de esperarse, después de tantos años de conservar restos. Era apenas temprano, y luego de veinte minutos sentada, soportando sin razón alguna el frío viento que provocaba aquel lugar, me dio por tomar camino, comer algo y luego irme, de todas formas había ido sólo a eso.

Fuí invitada por mi misma, pero luego de mirar las fechas, me di cuenta que no había sido así ¿qué cosas no? Al fin te acuerdas de mí, lástima que te hayas tenido que ir para que eso pasara. Ahora me duele la garganta, estoy sudando, me siento cansada y no tengo buena cara; para que veas, que aún a pesar de mi salud, y a pesar de que nuestra relación era tan sólo de saludos y despedidas (ni siquiera bienvenidas), estuve dispuesta a sacrificar mi salud por hacerte un cumplido.