Carente de toda percepción

Diciembre 31, 2008

Y no es por razones de nostalgia, solo que, a veces, no podemos evitar sentirnos así. Esa cosa en el estómago, ese pensamiento en la luna, esos ojos mirando un punto fijo, real superficialmente, pero falso, nos miramos a nosotros mismos tan solo ¿Qué podemos hacer? Nada, en absoluto. A veces quiero tocar las estrellas, saltar e intentar ver qué tan lejanas están, para usar una escalera y bajarlas con cuidado, sosteniéndolas tan solo con mis delgados dedos. No resulta tan incoherente si me lo sueño y, al menos en mi mente, lo experimento. Mis últimos sueños, mezclados con mis pensamientos, solo me han atormentado; me han hecho llorar porque todo eso es tan inevitable, que no me extrañaría abrir la puerta y nunca volver a entrar. Al respecto, nada que se pueda hacer. Miro un punto fijo, y no es un punto fijo, es mi mente. Hoy no camino, lo hace mi mente; hoy no me muevo, lo hace mi pensamiento; hoy no siento, mi mente piensa y concluye que debe sentir ¿Una sensación kantiana? Si acaso esa expresión tiene algo de sentido… quizá.

Escribe un comentario