Anoche

Octubre 18, 2008

Anoche, saliendo de una oficina de la sucursal, y mucho antes de darme cuenta que estaba perdiendo mi tiempo, la encontré. Se detuvo hablarme; me detuve hablarle. Se acercó a mí con mucha confianza, me preguntó sobre los hechos de la última semana. Le contesté, correspondiendo a su confianza. Me preguntó qué “íbamos” hacer; le dije que me “iba” a casa. Nos despedimos, con la misma confianza. Mientras salía de allí, recordé que con ella siempre había algo distinto. No se me salió de la cabeza en toda la noche. Ya es otro día, y estoy escribiendo una entrada contando nuestra conversación de no más de cinco minutos. Definitivamente, hay algo que me atrae.

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